El pasado Domingo, 2 de Marzo, los niños y niñas que van a recibir este año por primera vez la comunión, se acercaron por primera vez a recibir el perdón de Dios por medio del sacramento de la Penitencia. Con muchos nervios por ser la primera vez, pero también con mucha alegría por esta oportunidad de sentirnos más cerca de nuestro amigo Dios gracias a este sacramento, nos acercamos a la iglesia Parroquial despues de un pequeño y rápido recordatorio de lo que ibamos a hacer. Recibir un sacramento es siempre una ocasión muy especial. Lejos queda ya cuando gracias al Bautismo entramos a formar parte de la gran familia de los Cristianos. Encima, ¡ni nos acordamos!. Durante estos años, Dios nos ha estado perdonanando todos los días,… con todo lo que nos quiere, no le hace falta que le pidamos perdón!!. Pero, como cuando hacemos algo mal, ahora ya somos lo suficientemente mayores para darnos cuenta, queremos pedirle perdón. Pedir perdón es una cosa que nos cuesta un poco, pero si realmente alguien es nuestro amigo, pues bueno, queremos que nos perdone lo más rápido Posible.
La celebración fue muy sencilla y emotiva, Participamos también los niños y niñas de Postcomunión, que aunque parece que ya se nos ha olvidado un poco de todo eso del “Ave María Purísima”, e incluso hace mucho tiempo que no nos confesamos, queremos recordarlo, estar ahí, y sentir en cada uno de nuestros corazones la alegría de ser perdonados.
Escuchamos un pequeño relato, donde Jesús se acerca a Zaqueo, un pecador, una persona que se aprovechaba de los demás. Despues del encuentro con Jesús Zaque cambia. Jesús a venido para que nos demos cuenta de lo mal que nos comportamos y cambiemos. Aqui os dejo un video sobre esta historia:
El primer paso del Sacramento es el “Examen de conciencia“, pensar qué cosas son las que hemos hecho mal. Bueno, aún somos niños y solo tenemos “pequeños pecadillos”, pero es un buen momento para recordar esas veces que no nos debieramos haber enfadado, que debieramos haber sido más obedientes, haber estudiado un poco más, no habernos peleado con nuestro amigo, haber sido un poco menos egoista,…
Nos arrepentimos ( “Dolor de los Pecados”), No , no queremos volverlo a hacer (”Proposito de Enmienda”), Uno a uno nos acercamos en silencio donde el sacerdote, le decimos nuestros pecados, y Dios, por medio de Él, nos envía su perdón. (y un fuerte abrazo que algunos sentimos en nuestro corazón). (”Decir los Pecados al confesor”). Ahora solo nos queda “Cumplir la Penitencia” . Finalizamos todos juntos rezando el Padrenuestro, que junto con la tarea de ser esta semana “un poco mejores”.
Aprovechando que YouTube esta lleno de bonitas historias, aqui os dejo un relato un poco más largo de la historia de zaqueo, en varias partes, asi como una bonita canción (Al principio de esta entrada), para todos los que os animéis.
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